Desde el Bajo de Guía de Sanlúcar de Barrameda, las hermandades gaditanas cruzan el Guadalquivir en barcaza —un acontecimiento en sí mismo— y se adentran en el tramo de Doñana considerado más salvaje y menos transitado, por las antiguas dehesas señoriales, con largos trechos sin asfalto ni contacto urbano.
Tres jornadas y dos noches llevan al peregrino desde el río hasta la entrada por Manecorro y La Canaliega. Las hermandades de más lejos, como la de Jerez, suman etapas previas hasta llegar a Sanlúcar. La sequía y la protección de Doñana obligan a revisar el recorrido cada año.
Quién lo peregrina
Cádiz, Jerez, Sanlúcar, El Puerto y hermandades gaditanas.
